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Madridiario entrevista a Saïd, ganador de Prodigios: "La danza es de élite porque las compañías no tienen ayudas"

22/07/2019

Compartimos esta maravillosa entrevista realizada por Madridiario a Saïd Ramos, ganador de la primera edición de Prodigios: talent show musical emitido en TVE los sábados por la noche en prime time. Saïd ha disfrutado de su premio: una beca en el Centro de Alto Rendimiento Musical de la UAX.

FUENTE: Madridiario 

No es un "Superviviente" ni un "Master Chef" y por eso ya no sale todos los días en televisión. Pero a Saïd Ramos (Barcelona, 2003) le piden autógrafos y fotos por la calle. Aun así, el verdadero triunfo de este joven bailarín fue el de convertirse en el primer ganador de "Prodigios", el talent show de TVE que puso la música clásica en lo más alto del prime time los sábados por la noche.

"Era difícil que ganara un bailarín", asegura, por lo que valora aun más su triunfo si cabe. ¿Su premio? 20.000 euros y una beca en el Centro de Alto Rendimiento Musical de la Universidad Alfonso X el Sabio (UAX), donde recibe a Madridiario después de haber recibido una de sus clases.

En la final, el programa obtuvo una audiencia de 1,3 millones de espectadores. Pero el objetivo del vencedor es, ahora, "llenar los teatros".

Cuestión de vocación

Con 16 años, su madurez -y también su humildad- hacen que sus deseos no sean solo para sí mismo. Su sueño es "que se normalice el mundo del Arte", así, en general. Quiere que todo el mundo se apasione por la danza, sí, pero también por el teatro y los museos. Quiere que la Cultura deje de ser cosa de "élites" y que los jóvenes como él se interesen por ella.

"Así podría haber más niños que quieran bailar, que descubran su vocación", considera. "La danza ahora es muy de élite porque en España las compañías no tienen ayudas", lamenta. Y estudia tanto que hasta que sabe datos que pueden comparar la situación aquí con la de otros países. "Aquí hay teatros que organizan unos 40 espectáculos al año y no se llenan; en Francia, por ejemplo, hacen 80 y están siempre llenos", cuenta.

"Me gustaría que Prodigios haga que se normalice la danza y que la gente que nunca había pagado una entrada para el ballet, ahora lo haga", continúa. Sobre todo, si se trata de danza clásica masculina.

Su mentor, Nacho Duato -que incluso le ha dejado las puertas abiertas para entrar a formar parte de su compañía cuando él quiera-, confesó en el programa lo mal que lo había pasado él. Era, según sus propias palabras, "el marica" del colegio y ni siquiera tenía apoyo familiar para dedicarse a su vocación: salía de su casa con las mallas y las zapatillas escondidas. Una historia digna de Billy Elliot que, por suerte, Saïd Ramos no tiene que sufrir. Pero sí era "la oveja negra" del colegio.

"Yo de niño no quería jugar al fútbol. Desde los 11 años ya sabía que quería dedicarme a esto toda la vida", relata. Hijo de bailarines -Moisés Ramos y Olga Ponce-, empezó a trastear con este arte de pequeño. Mamó la danza en casa, pero más allá de la danza española en la que triunfan sus progenitores, él se decantó por la clásica. "Era raro que un niño quisiera bailar clásico, los niños de mi clase no lo entendían", continúa Saïd.

Se sintió discriminado muchas veces, aunque también por otro motivos. "La danza, la disciplina, el trabajo... te hacen madurar. Y yo me sentía la oveja negra. Ahora ya es diferente", relata. Su madre lo considera algo normal de la vida. "Al final, siempre te asocias con la gente que te entiende", apostilla.

Un chico cualquiera

Este chico de 16 años que a veces semeja tener 30 es, en realidad, un postadolescente cualquiera. "En el móvil llevo de todo", confiesa. Y aunque su hobbie es otra rareza en los tiempos que corren -"Me encanta leer", dice- compagina a Bach -su clásico favorito- con el rock o el flamenco.

El próximo curso empieza primero de Bachillerato. "Por la rama de Artes, claro", aclara. Todo mientras lo compagina con su formación en el Centre de Dansa de Catalunya, al que pertenece gracias a una beca.

Futuro en el extranjero

Dentro de unos años tendrá que emigrar. Será parte de ese talento español que se ve obligado a partir. En España, la UAX fue, precisamente, la primera Universidad en implantar el grado oficial de Música, pero todavía falta mucho para que la Música o la Danza se equiparen a los grados universitarios y sean considerados como tal para el común de los mortales.

Saïd aspira a ser bailarín, coreógrafo y, por supuesto, a crear su propia compañía. Piensa trabajar para ello y, en unos años, será probablemente el nuevo Nacho Duato... o mejor, incluso. Mientras, solo desea una cosa: "Que la gente vaya al teatro".

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